Intento de reflexión sobre el velo islámico

 

Autor: kolokao y Cayo


Kolokao 01/06/2008

  Discuto más abajo con cayo sobre el velo islámico. Discrepamos en lo que se refiere al velo, para él un símbolo (o mejor, un instrumento) de dominación y para mí un simbolo de rebelión cutural en unas circunstancias de eviente agresión al islam dentro de las sociedades occidentales.

Pero nuestro debate es terriblemente etnocéntrico. En realidad no disputamos sobre el velo, sino sobre el uso de él en las sociedades occidentales. Es decir, no sobre la obligación legal del velo, sino sobre su uso como opción, aunque en casos como, por ejemplo, su uso por las menores de edad, colisionen ambos ámbitos.

Y la verdad es que no he leído ninguna reflexión sistemática sobre el tema. Algún estudio de Levi Strauss, que es lo únic medio serio que he visto sobre el tema, huelen de lejos a antiislamismo mercenario y, en el bando contrario, la belleza de aquel canto de las mujeres zerbeik a Lenin ("aquel que descubrió nuestro rostro") rodado por Dziga Vertov, también alude más a necesidades políticas puntuales (habría mucho que hablar acerca de la política soviética respecto al islam en la URSS) que a una reflexión sistemática.

Ante tal ausencia, intentemos, en la modesta medida de nuestra capacidad, iniciar un debate/reflexión medianamente srio en tal sentido. Empezemos.

EL ORIGEN

Parece que el uso de velo fue característica común en las sociedades beduinas y pastorales del Oriente Medio. Judíos y árabes y, en general, aquellos pueblos que vivían originalmente en los desiertos limítrofes entre los grandes polos civilizatorios, haciendo de puente del tráfico de mercancias entre ellos, son sus usuarios típicos. Tanto el Levítico como el Corán, promulgan e incluso regulan su uso que ya entonces, debía ser tradicional.
Sin embargo, observamos su ausencia en las culturas urbanas. El velo es característico de sociedades nómadas o, en todo caso, preurbanas.

Como el tabú de de la carne cerdo, que ya hemos discutido en este foro ampliamente y que por su carácter de prohibición general, no "sólo para mujeres", ha sido tratado y estudiado con mucha profundidad, parece tener un origen práctico.
Por desgracia, al contrario del tabú de la carne de cerdo, su sentido práctico original se me escapa y, según creo, nadie lo ha determinado todavía.

Podriamos hablar de la conveniencia en sociedades transhumantes de "disimular" la condición de botín conspicuo para el saqueo o el asalto de las mujeres hermosas, mediante su ocultación tras el velo, podriamos hablar de la protección contra el Sol y de muchas más cosas, pero en realidadno sabemos exáctamente cual de estas razones, o quizá una mezcla de todas ellas originó aquella necesidad práctica que la cultura instituyó como norma.

Espero que algún usuario nos aporté más datos ciertos sobre este asunto y dejemoslo aquí de momento.

ACTUALIDAD DEL VELO ISLAMICO EN LA UMMA

Llamamos "Umma" para entendernos al conjunto de paises islámicos. Como ocurre también con el tabú de la carne de cerdo, lo que originalmente era una medida práctica más o menos acertada (debía ser acertada, en tanto que se institucionalizó como tabú y perduró) a largo plazo se revela como un lastre.
No criar cerdos, animales omnivoros y que necesitan agua y sombra, es decir, que compiten con el humano en un habitat en que la supervivencia está muy ajustada, podía ser muy útil en aquel tiempo. En la medida en que hay camiones y neveras, parece una chorrada. Podriamos criar cerdfos en la Mesopotamia o el Nilo y exportarlos a toda la Umma...
Así pasa con el velo. Aquella medida de protección de las mujeres y de toda la caravana, ha ido perdiendo su sentido en la medida en que la sociedad árabe, en general las sociedades beduinas se hn ido "urbanizando".

De igual manera que la perduración vía instititución cultural (tabú) de la cria y consumo del cerdo tiene gran responsabilidad en la desnutrición endémica de los árabes, la institución del velo y la postergación femenina que implica ha frenado enormente el desarrollo cultural y económico de los paises árabes.
Basta ver como la equiparación femenina ha transformado social y economicamente en muy poco tiempo este país en que vivimos, para darse cuenta de la locura que hoy día implica renunciar a la mitad de la fuerza de trabajo posible. Las mujeres no sólo sostienen la mitad del Cielo, como decía Mao, además sostienen la mitad del PIB.
Seguro que Montag diría que, consecuentente, el Cielo es el PIB, pero dejemos esto por ahora.

La cuestión es que el evidente anacronismo del uso del velo ha provocado que, de hecho, este reduzca su uso. Los regímenes baazistas llegaron incluso a prohibirlo y su uso en la Umma ha llegado a reducirse notoriamente de maera progresiva, siendo sustituido por hiyabs, kemis que cubren la cabeza que que se abren, etc.
Es muy dificil ver en una unversidad marroquí a una chica con velo.

Utimamente, debido al renacimiento del conflicto con Occidente, invasiones, etc, asistimos a un renacimiento del velo, pero ya no como tabú cultural, sino más bien como seña de identidad. Y esto nos lleva al último punto (por ahora) de nuestra reflexión.

EL VELO ISLÁMICO EN OCCIDENTE

Tradicionalmente, no ha existido problema en que las mujeres islámicas usasen el velo en occidente. La similitud del origen en que surgieron las normas culturales judeo-católicas y las islámicas, nuestra común condición de "pueblos del libro", hacían que el velo islámico fuese "normal". Todavía nuestras madres y abuelas llevaban su "hidyab" cuando iban a la iglesia. Las guapas andaluzas aún portan su mantilla cuando van a las procesiones o a los toros.

Pero la afluencia masiva de polación árabe a Occidente, junto con los notables avances en la emancipación femenina y su extraordinarios y positivos, en general, efectos ha hecho variar nuestra percepción del asunto. A estos respectos, podemos diferenciar tres casos:

1.- El uso domestico del velo. Dificilmente podemos legislar en ese sentido. En su casa, cada uno hace lo que quiere o lo que le deja el otro. Sólo podriamo actuar ejecutivamente contra el velo en el caso de imposición denunciada, como sólo podriamos actuar contra un marido que agrediese u obligase a votar determinado partido a su mujer si esta le denunciase por hacerlo, mientras estas iniquidades no rebasen la esfera doméstica.
Nuestra única alternativa (de hecho la ponemos en práctica) es la pentración cultural. Y parece que no, pero está reportando mucho más éxito del que parece.

2.- El uso público del velo en mayores de edad

En este pais, desde Carlos III (recordad el motín de Esquilache) está prohibido como norma general el "disfraz o vestimenta que oculte el rostro", motivo por el cual el uso público de velo islámico se reduce en la práctica al hidyab, o pañuelo de cabeza.
Y nadie puede prohibir a una mujel mayor de edad su uso. Podriamos decir que lo llevan obligadas, pero es como decir que una chica determinada no folla porque no la dejan, una estupidez de mal ligador. Jueces y magistrados, policía y Guardia Civil amparan el derecho de estas mujeres islámicas a llevar o no lo que quieran.
Es más, la presión antiislamica ha producido como respuesta el aumento del uso del velo. "No me lo pongo por religión, sino por joder"
Poco hay pues que comentar acerca de esto, debiendo pasar al aspecto más polémico.

3.- Uso público del velo islámico del velo. Ambiente escolar.

Es evidente que la patria potestad ampara el derecho de los padres a elegir la indumentaria de sus hijos, siempre que esta responda a las necesidades de higiene y protección exigibles por los organismos que tienen tal potestad por ley.
Despues de todo, si aguantamos a niñas de once años vestidas por sus padres de putitas, dificilmente podemos criticar a quien ampara a su hija tras un velo. Cierta<mente la estética del velo trasciende la ética de la represión en tanto que féminas de las niñas, pero dudo que la estética los ricitos, los ombliguitos al aire o las ropas ultraceñidas postule la ética de su liberación...

Per hay un ámbito en que los padres delegan su patria potestad en terceros: la escuela.
Debo reconocer (y sé que medio foro se me va a tirar encima) que siempre he opinado que los niños de ambos sexo deberían acudir al colegio uniformados.
Además de fomentar su sentimiento de grupo, se impediría la diferenciación social entre ellos mismos y se resolvería el problema de los vels, los piercings y la estética del joven no responderíaa deteminada ética particular, más o menos discutible, sino a la mayoritaria, consensuada en los órganos de representación (APA´s, ministerio, consejerías...)

Claro que si se puede apelar "objeción de conciencia" contra una asiganatura... ¡y en alguos casos los jueces increiblemente (si es que hay algo increible en alguna gilipollada que pueda fallar algún juez español) la conceden!
¿Como vamos a atrevernos a postular una solución tan libre y tan justa?

Y es que a mi entender, el enemigo de la racinalización del uso del velo en los colegios no es la Iglesia, ni la lucha contra la opresión de la mujer. Es la judicatura.

Pero dejemos este asunto para proseguir el debate. Disculpad por el esquematismo de estas reflexiones a vuelapluma, peo que entiendo que eran necesarias.

Además, seguro que vuestras aportaciones las formalizan y les aportan el rigor de cuya falta adolecen.

K.

"Mejorar la condición femenina es la mejor manera de luchar contra el terrorismo" (J.L Rodriguez Zapatero ante la ONU, diciendo una verdad que ahora empezamos a comprender)

 

Cayo 01/06/2008

Aletheia (la cultura desvelada)

La antropología, la sociología, la filosofía posmodernas han producido abundante literatura sobre el relativismo cultural, sobre todo a partir de tomar como base y pista de despegue el estructuralismo de Levi-Strauss. Entre las cuestiones desarrolladas a partir del estructuralismo está el plantear la herida narcisista que se inflinge a culturas más atrasadas cuando son permeadas o puestas en contacto traumático con culturas más avanzadas tecnológicamente.

Esta herida narcisista provoca reacciones y resistencias culturales, un conflicto cuyo planteamiento y resolución parece un eje importante de la dialéctica del progreso humano.

El velo ¿OBJETO CULTURAL? ¿OPCIÓN PERSONAL?

Supongo que es inevitable tener en cuenta esta herida narcisista a la hora de tratar con problemas como el velo, y por tanto me sumo a considerar sensato el tacto y la prudencia en el tema de la identidad cultural donde la susceptibilidad está a flor de piel. La prudencia forma parte en todo caso de la acción, es decir de la iniciativa política, no de la omisión irresponsable.

Respecto a las explicaciones sobre el origen "práctico" del velo y demás, supongo que cualquier lector agradece el propósito de estricto materialismo que anima siempre las opiniones de kolokao, porque espanta más espectros de los que conjura.

Sin embargo, y mi primera aportación al texto de kolokao -con el que estoy fundamentalmente de acuerdo- va a intentar ser esto, uno de los espectros convocados por este "estricto materialismo" de las condiciones objetivas es precisamente cierta ilusión determinista.

Es decir, el determinismo, con aroma posestructuralista, que asume como fatales, e incluso a veces tonificantes, los conflictos, considerando la realidad social un abigarramiento de actos consumados culturales que hay que manejar mejor sin intervenir -que sería en vano- y que, por tanto, idealiza como absolutamente legítimas las posiciones de resistencia; lo que se traduce en una actitud siempre muy comprensiva con cualquier susceptibilidad frente a la hegemonía occidental.

Por tanto, mi primer apunte o matiz al texto de kolokao es lo siguiente: no hay que asumir el velo como un hecho cultural absoluto en el cual mejor no intervenir, aunque la intervención haya de ser prudente por lo de la herida narcisista mencionada.

La moda, ruina de todos los fundamentos prácticos del atuendo, ha de incorporar y reelaborar como "residuo" el bagaje cultural "fuerte" de la vestimenta, entonces el asunto del "velo" es un punto crítico donde hay que considerar las posibilidades de "reelaboración" del ítem y donde el crisol de la ciudad cumplirá su función de metabolismo silencioso.

Pero, además de este mecanismo digamos "implícito" y quizá para q mejor funcione, es necesario y conveniente un tratamiento explícito del tema ya que el velo dista mucho de haber llegado a la inocencia y neutralidad en la cultura islámica y por tanto dista mucho de exportarla y su carga cultural no desaparece mágicamente al aparecer descontextualizado legislativamente en Occidente.

Se dirá: !lo mejor es que los grilletes caigan como un proceso natural! Sí, eso está muy bien, pero forma parte de la herida narcisista (cuando lo dicen los afectados culturalmente) o forma parte del fatalismo determinista cuando por ejemplo nos lo propone kolokao.

En ambos casos parece que nos quieren decir que el velo desaparecerá si tiene que desaparecer!! Y este "tiene que" no hace referencia a una iniciativa política de los hombres sino a la mano invisible no del mercado sino de la cultura. Sería ideal que la justicia brotase así, y que la libertad humana no fuera decisiva como una condición más, material sí pero autodeterminada políticamente.

Mi matiz al texto de kolokao es por tanto esto: prevenir contra cierta tentación determinista cultural y abogar por un tratamiento político, prudente, de los elementos culturales que indudablemente son símbolos de opresión (remito a mi contestación a Marni más abajo para ver mis razones por las que el velo tal y como viene es un símbolo de opresión, un cubrecabello).

Creo que son insatisfactorias las equiparaciones que se hacen, por ejemplo en este caso kolokao soltando lo de las mantillas. Este tipo de elementos están confinados al traje típico, al folklore, digamos como el kimono japonés, a actos rituales de "cultura profunda" bien sean los toros o la ceremonia del té.

El velo sin embargo es un elemento incrustado en la estructura civil misma, en el espacio público, y he ahí el problema.

Respecto a la presunta voluntad sin coerción de una mujer para vestir velo me recuerda a esa presunta voluntad sin coerción del proxeneta de algunas mujeres con vocación de prostitutas.

Hay acciones que no son solamente acciones personales sino actos políticos. Mi opción personal de vestir una camiseta con la cruz gamada nazi en el centro de Berlín se convierte en un acto político desaprobado por la sociedad por buenos motivos.

De la misma forma mi opción personal de ser prostituta puede ser también un acto político cuyo significado puede ser desaprobado políticamente por la sociedad (la sociedad no admite la mujer como mercancía sexual con precio en un marco patriarcal y por tanto me impide mi opción personal porque supone un acto político). Así, mi opción personal de llevar velo se convierte en un acto político en la escuela, que puede ser considerado rebeldía cultural sí pero antidemocrática y, por tanto, inadmisible.

Y esto es así porque podemos considerar el uso del velo en la escuela como un acto político que promueve la inferioridad de la mujer y su dignidad subalterna.

Kolokao se quita de encima el problema apostando por "uniformes" en la escuela, como si hubiera más problemas que el del velo, vamos como si fueran un problema también los visibles símbolos de opresión religiosa que exhiben los niños cristianos en la escuela (¿cuáles?).

Así, el velo es un problema particular y en la escuela pública española no se viste uniforme, a esto kolokao no nos da respuesta, y éste precisamente es el problema.

Yo creo que la solución es que en la escuela pública no se permita el uso de ningún elemento que cubra los cabellos de los alumnos.

La escuela pública es un espacio de libertad que tiene la misión de "secuestrar" a los niños a sus familias para socializarlos y que sean diferentes entre iguales. Así, el Estado se asegura que ningún ciudadano está "secuestrado" por una cultura excluyente ya que pasa el filtro liberador de la escuela: la convivencia con "el otro".

Luego el velo en personas adultas, ahí ya sí que podríamos esperar al "proceso natural", y eso aunque consideremos que sigue siendo un elemento de opresión aunque la propia mujer adulta que lo lleva declare con orgullo que lo reivindica con libertad. Se trata de evitar el conflicto con la mencionada herida narcisista, pero lo que sería un suicidio sería "perpetuar" esta situación incompatible al permitir su instalación en la escuela pública que precisamente ha de servir para lo contrario, para secularizar a todos.

Luego, que haya que quitar crucifijos de encima de las pizarras, eso también, pero no se puede admitir que la parafernalia religiosa todavía presente (que yo creo que es poca en la escuela pública) sirva como coartada para dar entrada a más elementos no secularizados.

Un saludo,

Cayo

"Soy iraní y estoy orgullosa de ello. Nadie va a decirme lo que soy o dejo de ser. No soy una occidental. Pero como ni llevo velo ni sufro dicen que no soy iraní sino occidental. Siempre he dicho que no tengo nada en contra del velo. Lo que estoy es en contra de que te obliguen a llevarlo. Para mí es lo mismo prohibir el velo que obligar a llevarlo. Resulta irónico que llevar velo se haya convertido en un símbolo de rebeldía para las adolescentes francesas de origen árabe." (Marjane Satrapi, autora de Persépolis, de donde saco la viñeta de abajo, no sé si de la peli o del cómic)


 

kolokao 01/06/2008

Filtros

Estando de acuerdo en lo fundamental de tu post, hay sin embargo algún aspecto que considero muy discutible. Además, afecta al núcleo "práctico" del debate.

No entraré por ello en las significaciones "políticas" de la indumentaria usada en público por mayores de edad, pues que su control y policía dependen de normas que, en nuestras modernas sociedades occidentales, se suponen consesuadas y aocrdes a los derechos individuales.

Hable el Código Civil y no yo.

Es respecto a la cuestión de la uniformidad en la escuela. Sobre la condición de "problema particular" del uso del velo islámico.
Y es que problema particular es la competición de "estatus" entre las distintas indumentarias, o marcas de ropa o zapatillas. Todos recordamos aquel anuncio del nene que iba en el colegio escolar y a quien no hacía caso su compañera de asiento hasta que se puso la cazadora mágica y adquirió su estatus de macho deseable en ciernes.

Seguro que aquellas o usuarios del foro que tengan hijos en edad escolar podrán contarnos infinidad de "problemas particulares" parecidos. Pero no nos paremos en la socialización.
Incluso atendiendo estristamente a la mecánica pedagógica, la cuestión de la indumentaria plantea múltiples problemas relacionados con el atuendo.
Es relativamente común leer o ver noticia de expulsiones de alumnos o alumnas por el uso de vestimenta impropia, calzoncillos visibles, piercings, etc.

Es indudable pues que existe toda una suma de "problemas individuales" que sumados constituyen una conflictividad específica una de cuyas soluciones más razonables (en el Reino Unido se sigue a rajatabla) es la uniformidad obligatoria en el colegio.

Y es que el problema no es el símbolo religioso, eso es puro reduccionismo. La cruz plateada de la señora que nos contaba Lemuel es tan irrelevante como hecho aislado como el hidyab. El problema es la ética "secuestradora" que tiene aparejada TODA indumentaria de quien no tiene el derecho de escogerla.

El menor no va a tener nunca ese derecho (esa es la patria potestad) luego es razonable que la "ultima ratio secuestradora" proceda de las instituciones consensuadas y de la sociedad civil (APA's y organismos rectores) que del secuestro individual de los padres de cada uno.

O no aceptamos "secuestro" ninguno. Y entonces, si vale el "secuestro" que significan las ADIDAS, la burberry, los calzoncillos fuera de los pantalones o los tanguitas en una cría, no veo porque no ha de valer el del velo.

Tú nos dices que es que el secuestro "bueno" es el "nuestro", mientras que el "suyo" es malo, pero supongo que iguales argumentos podría aportar un ulema a favor del "secuestro" del velo.

De hecho, tengo entendido que las autoridades educativas de a1guna Comunidad Autónoma preparan proyectos de ley en el sentido de establecer uniformación obligatoria en los educandos menores.

Y es que toda cultura es "excluyente" por su propia naturaleza. De hecho, las culturas sirven para eso, para diferenciar, es decir, por implicación, para excluir a "los otros". Y la única manera razonable para combatir la "otredad" es la creación de vínculos solidarios, de los cuales, no es el menor a esas edades el indumentario.

K.

 

Cayo 01/06/2008

Equiparar como símbolos culturales los piercings y el hidjab me parece excesivo. ¿Acaso estás considerando que los piercings o los tangas son símbolos que invocan los clavos o el taparrabos de Cristo en la cruz?

Me parece que por un lado estás hablando de moda laica y su jerarquización por estatus, y luego mezclando esto con el asunto del hidjab: confundimos así clase y cultura.

Puede que sean términos muy vinculados cuando uno es un inmigrante en un país con una cultura bastante ajena, pero hay que tratar de desvincularlos que quizá sea precisamente la mejor forma de ayudar a los desfavorecidos en el juego. Porque la distinción por clase es secular, al menos allí donde el tránsito de clase es posible y el sistema no está clausurado en castas sacralizadas por nacimiento. Precisamente la escuela en democracia tiene como objetivo trabajar incansablemente en mantener más o menos una igualdad de oportunidades en los educandos.

Supongo que propones el uniforme porque mataría entonces "dos pájaros de un tiro", el pájaro de la notas distintivas de clase en el espacio público y el pájaro de asuntos como el hidjab. Pero no son el mismo pájaro. En cualquier caso, yo me sumo a la propuesta, me parece sensata.

Me sumo a la propuesta pero desde la opinión de que el velo es un instrumento y símbolo de opresión, y que no hay que permitirlo en la escuela por este hecho y no porque otros niños lleven ropa cara. No me parecen temas equiparables, como no me parece equiparable el nivel de presión religiosa de raíz musulmana con la presencia cultural del cristianismo.

Y eso, estando de acuerdo en que también parece una buena idea lo del uniforme por lo de que iguala a los alumnos en términos de "clase", ya que la única clase que tiene que importar es la que imparta el profesor en el aula.

Y respecto al hidjab, a lo del uniforme le veo además la ventaja -definitiva- de que ataja el problema de una forma indirecta.

En conclusión: Uniforme para los alumnos en las escuelas públicas SÍ; que sea lo mismo un hidjab que unas zapatillas Adidas NO.

En tu discurso asumes cualquier cultura como igualmente excluyente (demasiado relativismo estructuralista-posmoderno!), lo que tiene gracia solamente al pensar lo tolerantes que son una sociedad islámica con cualquier símbolo infiel (recuerda el affaire futbolístico de la camiseta del Inter que decían los turcos del Fenerbahçe que representaba la cruz de los templarios y que era una ofensa a los musulmanes; o las caricaturas de Mahoma).

En todo caso me remito a lo dicho antes por ahí abajo de que entonces en la democracia no hay Cultura alguna sino culturas mezcladas y secularizadas, en todo caso que la democracia se caracteriza precisamente por no ser excluyente sino por haber incluido al "otro" de forma radical. O como dice el libro sobre Educación para la Ciudadanía que tanto admira Lemuel: por instaurar "el lugar de cualquier otro" como el lugar de la ciudadanía.

Cayo

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