Autor: kolokao y dollyhaze
Marvin Harris nos cuenta en un interesante librillo (está en la biblioteca de la web que sustenta este canal)"Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura" que el motivo de esta quema era, paradojicamente, la creación de brujas.
Antes de la quema, venían el periodo
de gracia, el interrogatorio y la delación. Cada bruja (y cuando
digo "bruja" me refiero a la mujer concreta acusada y convicta
de brujería por tribunal episcopal o por la Suprema) lo primero que
producía era una serie de nombres que, convenientemente "procesada"
generaba otras cuantas brujas.
Esta producción de brujas servía para tener chivos expiatorios
a montones. Las pidemias, las hambrunas... tenían claros culpables,
mediante el sacrificio de los cuales podía aspirarse a la conciliación,
sin necesidad de amenazar los intereses de los hijoputas de turno que acaparban
los bienes o cobraban impuestos sin dar a cambio servicios eficaces.
La teoría es muy bonita, y suena a cierta. Tanto como la que hace Montag sobre las marujas/gestoras del presupuesto familiar/target comercial de la publicidad y por tanto objetivo final de los lamentables programas televisivos de cotilleo, señal clara al ser mayoría y a cual peor, de cierta "falta de calidad" idiosincrática del intelecto de las mujeres, como la "brujería" lo era de su maldad.
Pero ocurre qe la brujería es muy anterior a este "aprovechamiento industrial" de la misma que fue la quema masiva, así como la tendencia de las mujeres a lo que despectivamente denominamos "cotilleo" fue muy anterior a telecinco.
Harris, Torquemada y Montag arguirán rápidamente que esto que digo es prueba evidente de que la "maldad" o la "falta de calidad intelectual" de las mujeres no proviene de una coyuntura adaptativa, sino que es "anterior" a la socialización, de que ambos son atributos propiamente idiosincráticos, atributos de la misma condición femenina por su naturaleza.
Pero mi monstruosa paranoia siempre me ha llevado a considerar que la "maldad" o "falta de calidad intelectual" ajena, la "brujería", es más bien conocimiento de una parcela de la realidad a la que no tengo acceso.
Vamos a ver, no quiero decir que me vaya a poner a recoger muerdago a la luz de la luna llena, cuidado... me refiero a otra cuestión que paso a explicar.
La división de roles sociales entre hombres y mujeres tiene una base práctica, económica que es evidentemente previa al mismo hecho social. Las mujeres paren, lo que les hace desarrollar una relación especial con la prole, que redunda en una separación de funciones respecto al macho cazador-recolector. El hombre caza y recolecta ampliando el habitat y la mujer cuida el campamento y la prole, recolectando como mucho en su inmediatez.
El origen de la agricultura está a mi entender en la acumulación de experiencias prácticas procedente de esta manera de hacer ls cosas. La misma idea de cultivar, de re-producir medios de vida a imagen de la re-producción de humanos que implican la gestación y el parto, huelen a horas de campamento, más que a acecho de presas.
Esta especialización funcional ha provocado con los milenios adaptaciones incluso fisiológicas de los individuos. Pocos hombres hay más débiles fisicamente que una mujer en lo que respecta a potencia. Pocasmujeres hay menos resistentes que un hombre en lo que respecta a mantener su capacidad de producción incluso estando enfermas.
Y si la especialización funcional ha producido cambios somáticos... ¿cuanto más no habrá producido cambios en nuestras respectivas maneras de representar el mundo en nuestras mentes?
Nuestra misma manera de orinar ya implica
dos adaptaciónes distintas al medio... nosotros meamos de pie, de
la manera más razonable en un cazador en la sabána de hierbas
altas, manteniendo la posición elevada para atalayar.
Las chicas mean sentadas, de la manera más razonable en una pieza
cuya conservación es especialmente valiosa para la especie, disminuyendo
silueta y ocultándose tras las hierbas altas.
Está claro que ambas son estrategias adaptativas inteligentes y adecuadas. Prueba de ello es que han pervivido. Pero está claro que son totalmente distintas.
Y lo son porque responden a dos realidades
distintas. La realidad del campamento no es la realidad de la partida de
caza. Las estrategias adaptativas para uno de estos entornos no valen quizá
para el otro. Se produce una diferenciación entre la manera de "representar"
el mundo entre hombres y mujeres.
Este distinto modo de reprentar el mundo crea un "logos" distinto.
La "ciencia" de los hombres y la "ciencia" de las mujeres.
Dado que la actividad del macho de la especie implica la dominación de facto, la fuerza militar, la "ciencia" del hombre pasa a ser "doctrina" oficial, base de la religación social. Y la "ciencia" de la mujer pasa a ser "brujería"
Pero no es menos ciencia por ello. Observad
un grupo de cuatro o cinco mujeres. Todas hablan a la vez, pero cada una
de ellas oye y entiende lo que dicen las otras, e incluso son capaces de
tomar acuerdos prácticos debatiendo e esta manera. Confieso que mí
me resultaría imposible.
Es evidente que poseen un conocimiento del que yo carezco.
Y en tanto que tal conocimiento, ha de ser enseñado, practicado y transmitido.
Quizá esos lamentables programas de "cotilleo" y esas espeluznantes teleseries sean, mediatizados ideológicamente por los motivos espurios que acertadamente denuncia montag y por las necesidades alienatorias de nuestro modelo social, formas de transmisión de estos conocimientos.
En cualquier caso está claro que la habilidad femenina sintetizando en "puzzles" alternativos las "piezas" procedentes de la capacidad masculina de análisis produce milagros.
Milagros o porquerías pseudointelectualoides, como este post conjunto.
K y D.