Inteligentzia & Inteligencia

(Debate)

 

Autor: Arnoldo, Harritzu, kolokao,helpidia y HerrK

 

 


Arnoldo

El marxista tiene que ser anticientífico (esp. para Harrtizu)

Harritsu, en el artículo "El racismo de la inteligencia" de Bourdieu encuentro una posibilidad que no sé si deviene de la traducción y que se refiere a si no hay un juego de palabras entre inteligencia e inteligentzia. No se si en francés existe ese rejuego.

El hecho es que "inteligentzia" o si existe ese rejuego en el original en francés le cambia en algo el sentido al escrito.

En lo que sigue doy por sentado que no existe ese rejuego y entonces concuerdo con quien dijo que si no había otra forma más sencilla de escribir lo mismo.

En mi opinión al artículo le falta rigor, pues para comenzar, no define el término que usa, no define qué es racismo según el autor, lo da por sentado. Y cuando uno escribe un artículo debe definir el concepto fundamental, sobre todo, cuando no se usa para lo que se acostumbra, pues racismo en el léxico común se refiere a razas.

En la forma en que parece lo usa el escritor se hace sinónimo de ideología, de creencia, de complejo de superioridad, de medio de dominación; en la forma común en que generalmente se usa por todo el mundo el racismo es el rechazo de lo ajeno en base de características raciales y ese rechazo es la característica fundamental del concepto, las otras características son secundarias.

El artículo en cuestión no justifica el cambio tan importante que hace en el uso de ese concepto.

En el artículo se nota el trasfondo ideológico del autor, que no es más que el concepto clasista marxista: todo en la sociedad está organizado en función de la clase dominante. Y como todo está en función de la clase dominante no son válidas
las ciencias, que están al servicio directo de la misma.

Marxismo esclerótico y rampante regurgitado con nuevas formas literarias, imprecisas, no rigurosas, pero que contentan inefablemente al que todavía está anclado en esa concepción obsoleta.

Para intentar refutar conceptos científicos hay que hacerlo con el mismo rigor de las ciencias.

No comparto muchas de las tesis en vigor sobre la "inteligencia", que creo en primer lugar no es singular, sino plural, por lo que habría que decir "inteligencias" y
además creo que en las mismas hay un doble aspecto: uno, el natural, que nace directamente de los diversos tipos de imaginación que existen (creo inclusive en la imaginación corporal); y el segundo aspecto es la capacidad de interiorización y manipulación de las reglas sociales correspondientes a esa imaginación específica.

Por ejemplo, bailar es una manifestación de la imaginación corporal sujeta a la interiorización y manipulación de las reglas sociales específicas del baile.

Existe quien no puede bailar o baila muy mal porque ni tiene imaginación corporal ni logra interiorizar las reglas del baile; no posee ninguna inteligencia corporal.

Existe quien no sabe bailar, porque desconoce las reglas del baile, pero tiene imaginación corporal y cuando baila tienen gracia sus movimientos pero no sigue la lógica estatuida para esa música.

Existe quien interioriza las reglas y puede bailar porque posee algo de imaginación corporal, pero sin creatividad alguna, por lo que posee alguna inteligencia corporal, pero su baile no tiene nada de creativo, de individual.

Existe quien no sólo interioriza y manipula las reglas sociales del baile, sino que su imaginación es tanta que lo hace de forma creativa, por lo que posee un alto grado de inteligencia corporal, hasta el punto de que puede llegar a ser un bailarín genial.

Es así como veo las inteligencias.

 

Harritzu

No me excusaré por justificar a Pierre Bourdieu. Sencillamente lo justifico.
Justifico lo que Bourdieu dice en este artículo y justifico lo que dice en otros textos porque este sociólogo es un buen referente teórico para abordar el análisis de la realidad social y política de las últimas décadas desde un punto de vista crítico.

No sé por qué será, pero siempre le presupongo a usted una mejor capacidad de análisis de la que realmente demuestra. De ahí que siempre me decepciona porque inevitablemente recurre al reduccionismo maniqueo que consiste en suponer que cualquier objeción que se haga al neoliberalismo implica, literal y necesariamente, acatar una posición marxista, o al menos una posición acorde a los supuestos ideológicos del régimen que usted vivió en Cuba.

Quizás ésta sea la razón por la que hace referencia a la posible doble lectura que pudiera tener el artículo en cuestión en cuanto al término “inteligentzia” se refiere. Y sí, si así es como quiere decirlo, Bourdieu pertenecía a la intelectualidad izquierdosa francesa. Pero era un intelectual ciertamente incómodo que vapuleaba tanto a la derecha como a la izquierda.

Pionero en teorizar sobre el fenómeno de la exclusión, salía al espacio público a realizar minuciosos trabajos de campo. Siendo prioritariamente un sociólogo de la educación realizó estudios en otros muchos ámbitos: los movimientos sociales, la lucha sindical, la política, los medios de comunicación, los “nuevos pobres” y un largo etcétera fueron los temas de sus investigaciones.

Y no, no era un simple comuñanga que reivindicaba como usted escribe “un marxismo esclerótico y rampante regurgitado con nuevas formas literarias, imprecisas, no rigurosas, pero que contentan inefablemente al que todavía está anclado en esa concepción absoleta”.

Como sociólogo no se limitó a describir la realidad social. El interés de sus trabajos radica justamente en que intentó interpretar y anticipar las funestas consecuencias del neoliberalismo y denunció de manera rigurosa, cómo el poder acaba siempre por “naturalizar” las diferencias sociales fruto una desigual distribución no ya del poder económico, sino también y sobre todo del capital cultural.

Era un tipo comprometido que, a través de la editorial Liber/Raisons d’agir, impulsó la fundación del movimiento antiglobalización ATTAC. Era, como decimos por aquí, un “toca collons” que lejos de apoltronarse en el establishment académico denunciaba el papel de los intelectuales mediáticos creadores de opinión al servicio del poder, interpelaba asimismo a sus izquierdosos colegas y ponía en tela de juicio a los gobiernos llamados de izquierdas que hacían políticas de derechas, como hizo en el manifiesto que publicó en Le Monde en 1998 “Pour une gauche de gauche”. Puede estar seguro, Arnoldo, que si Bourdieu todavía viviera, estaría hoy encabezando las protestas contra la ley del primer empleo de Villepin. Eso fijo.

Opina que al artículo le falta rigor porque no define el término que usa, esto es, el racismo. Siguiendo esa misma lógica no entiendo por qué no critica asimismo la falta de definición de la noción de inteligencia, a no ser que se conforme con la que toma de E.G. Boeing que dice aquello de que “la inteligencia es lo que miden los tests de inteligencia”.

Sea como fuere, la expresión “el racismo de la inteligencia” es un concepto bourdieuniano (o como se diga) y creo que el autor omite intencionadamente la definición de cada término porque el artículo en cuestión forma parte de la intervención que hizo en el Coloquio del MRAP (Mouvement contre le Racisme et pour l’Amitié entre les Peuples) en mayo de 1978, publicada después en cahiers Droit et liberté (Races, societés et aptitudes: apports et limites de la science).

No anda muy desencaminado usted cuando dice que Bourdieu usa el término racismo como sinónimo de ideología o medio de dominación. Lejos de ceñirse a la literalidad semántica de la palabra, el autor señala el desplazamiento del racismo basado en la biología, al racismo basado en la cultura. Tanto Bourdieu como otros autores contemporáneos, apuntan que la nueva forma que ha adquirido el racismo es el haberse convertido en un racismo sin razas. Lo que para usted son características secundarias del racismo, para nuestro autor es una forma amplia de nombrar la “otredad” y siempre, claro está, esa “otredad” se refiere a los colectivos socialmente más desfavorecidos.

Como muy bien denuncia de manera insistente en el artículo que usted tanto critica, Bourdieu explica cómo los test de inteligencia legitiman con una fundamentación biológica las diferencias sociales, tal y como podemos constatar día a día.

La inteligencia sigue siendo un término controvertido y lejos de presentarse como un concepto unitario coincido, por fin, con usted en la pluralidad de sus acepciones (Hay autores que proponen hasta 8 tipos de inteligencia). Hace un tiempo intenté dar, con muy poca fortuna por cierto, a Lemuel, el comuñanga, una definición más o menos coherente y precisa del término inteligencia. No logré mi propósito, siendo un concepto que puede ser abordado desde diferentes perspectivas (genética, conductual, social...) las puntualizaciones eran inacabables.

Veo sin embargo, que usted se atreve a dar la suya. Haciéndose eco de su, digamos, “cubanidad” pone el ejemplo de la habilidad de bailar que entiendo, bien podría sustituirse por otras habilidades. Pero me temo que dadas las características de los instrumentos utilizados para medir de inteligencia tendrá que dar, muy a su pesar, la razón a Bourdieu. Porque lo manipulativo, lo corporal, lo intuitivo, lo no-verbal tiene muy poco peso dentro de los test de inteligencia y por lo tanto podría decirse que es un capital cultural devaluado.

Dado que la mayoría de los tests utilizados, incluso las últimas actualizaciones de los más comunes, tienen un fuerte componente verbal y por tanto cultural (saber relacionar conceptos, definir categorías semánticas, retener, representar y operar con símbolos...etc) en detrimento de las habilidades corporales y manipulativas (organizar espacialmente un modelo dado, anticipar de manera perceptiva un conjunto inacabado...etc) convendrá conmigo, o mejor dicho con Bourdieu, que no es que “la inteligencia es lo que miden los test de inteligencia” sino que los test de inteligencia pretenden hacer pasar por diferencias individuales o deficiencias mentales, lo que muchas veces son diferencias culturales o deficiencias sociales.

Como puede comprobar en todo lo que expongo, no soy objetiva en mis argumentos. Por el contrario soy dogmática, subjetiva y, emulando eso que se dice de los amigos, aunque no siempre sea cierto, le diré que en este caso se cumple aquello de “los maestros de mis maestros, son mis maestros” y Bourdieu es uno de ellos.

Una ultima cosa, a eso que usted llama imaginación corporal yo le llamaría sentido del ritmo ¿no?)

Un saludo
H.


P.D.: Bourdieu no es un autor de lectura fácil, aun así creo que la dificultad que pudiera entrañar el texto “El racismo de la inteligencia” se debe más a deficiencias en la traducción que al texto en sí mismo. De hecho prácticamente no nombra ninguno de los conceptos más complejos, ni las categorías de análisis que formuló a lo largo de su obra como Violencia simbólica, Campo, Habitus o Capital simbólico entre otros.

Kolokao

Imaginemos que estudiamos la altura de los individuos de una clase.

Si tabulamos los datos en intervalos de cinco centimetros, podría salirnos una tabla como la que sigue:

1,60m -----> 2 individuos
1,65m -----> 4 individuos
1,70 -----> 6 individuos
(me salto los valores intermedios)
1,85 -----> 2
1,90 -----> 1

Si representamos estos datos en un gráfico cuyas ordenadas sean las alturas y cuyas abcisas sean el número de individuos, nos saldrá una especie de "campana", la "campana de Gauss" o, en terminología sajona, "The bell´s curve"

Lo que hemos representado se llama "función de densidad" de una variable (la altura) en una población (la clase).
En general, muchas variables aleatorias continuas presentan una función de densidad cuya gráfica tiene forma de campana.

En otras ocasiones, al considerar distribuciones binomiales, tipo B(n,p), para un mismo valor de p y valores de n cada vez mayores, se ve que las representaciones gráficas de sus frecuencias, su "función de densidad"se aproximan a una curva en "forma de campana".

Hay un montón de casos en que se da este tipo de distribución:

.- Caracteres morfológicos de individuos (personas, animales, plantas,...) de una especie, p.ejm. tallas, pesos, envergaduras, diámetros, perímetros,...
.-Caracteres fisiológicos, por ejemplo: efecto de una misma dosis de un fármaco, o de una misma cantidad de abono.
.-Caracteres sociológicos, por ejemplo: consumo de cierto producto por un mismo grupo de individuos, puntuaciones de examen.
.-Caracteres psicológicos, por ejemplo: cociente intelectual, grado de adaptación a un medio...

como norma, siempre que representemos una magnitud con valores centrales (una media) y desviaciones ponderadas de la media, encontraremos que habra un mayor número de individuos que cumplen los valores centrales, los más próximos a la media y menos individuos que cumplan los valores mas "desviados" de la media. En nuestra clase, por ejemplo, si la media de estatura es de 1,75, la mayoría de los alumnos estarán por ahí, el número de "enanos" o "larguiruchos será mínimo"
Casi podriamos decir que la probabilidad a priori de un determinado "suceso", es decir de que un alumno tenga determinada talla, es inversamente proporcional a la "desviación" de esa talla/objetivo sobre la media.

Bueno, direis... ¿para que coño sirve esa puta curva de Gauss y que tiene que ver con la inteligencia y con la etnocetricidad de los test de inteligencia, que es lo que discutían Harri y Arnoldo, de manera tan interesante e instructiva, pese a la pésima opinión que manifiestan una de otro y otro de una?

Pues vereis... cuando uno está presupuestando gastos para asistir socialmente a la población respecto, por ejemplo, a deficits culturales o intelectuales (o sanitarios, mira...), puede abordar el gasto desde dos perspectivas:

a.- Puede concentrar el gasto en aquel segmento de la población "de alto riesgo", es decir, con aquellos que muestran una "desviación" extrema de la media en el sentido más desfavorable, es decir, aquellos que están "en el extremo izquierdo" de la campana.
Los argumentos para esta opción son casi intuitivos, claro, por ejemplo, hace que los programas sean más pequeños (es decir, más baratos)al afectar a menos población.

b.- Puede aplicar el gasto a aquel segmento mayoritario de la población, al "centro de la campana", lo que también tendrá sus ventajas, como por ejemplo, que es más "justo", dado que el gasto social se ejecutará en beneficio de la mayor parte de la población.

Ahora bien (no os impacienteis, ya nos estamos acercando al tema, disculpad esta farragosa introducción) imaginemos que la popularidad de nuestro programa, su traducción en apoyo social o, hablando en cristiano, en subvenciones para nuestra campaña o simplemente votos, depende de que la gente con más capacidad de apoyarnos perciba más en sus bolsillos e intereses el resultado del gasto de sus impuestos.

En sociedades multiraciales, pero con fuerte predominio económico y demográfico de determinado segmento de la población (blancos caucásicos, en este caso) como en EEUU o las europeas occidentales una buena manera de conseguir "optimizar" el apoyo social por parte del sector mayoritario a nuestro proyecto sería definir la "variable", en este caso el cálculo del cociente intelectual, en términos que permitiesen ocupar el "centro de la campana" a este sector social y desplazar a los "extremos", especialmente al extremo "malo" a los sectores minoritarios. Elaborar unos test de CI (e irlos haciendo obligatorios) que determinasen mayoritariamente que los negros son tontos y los blancos "normales" y que los "genios" son una mezcla de blancos y negros especialmente favorecidos por la "fortuna" genética.

Desde la publicación en 1994 del libro "the bell curve" por Hernstein y Murray, esta doctrina, conveniente cubierta de la manta "cientifica" de aquel viejo darwinismo social que creimos difunto gracias a Boas y los materialistas culturales
se ha convertido en la doctrina social "neocon" por excelencia.

El desconocimiento de los mecanismos funcionales que constituyen lo que llamamos "actividad cognitiva" junto con las críticas de los ambientalistas al mismo concepto de CI, la crisis de los métodos de análisis de datos basados en la correlación y del análisis factorial e incluso la existencia de modelos de la estructura de la inteligencia poco convergentes, cuando no antagónicos hacen que decidir el reparto del gasto educativo en base a la estructura de distribución normal, "la curva de campana" y seleccionar a los educandos, los destinados a recibir becas, etc en base al CI sea una manera como otra cualquiera de diferenciar "a priori" el origen social de los destinatarios del presupuesto.

Este mensaje tan simple es el que nos da Bordieu. Pero aún se queda corto. el habla de "fallos metodológicos", de una suerte de "etnocentrismo", de algo "mal hecho"

Hay quien, llegando más allá que él, piensa que no existe tal fallo, que el "sesgo metodológico" que denuncia no es fruto del error conceptual, al contrario, que es un acierto.

Sólo que los objetivos que se pretenden realmente no son los objetivos declarados como Bordieu e incluso Harri, por deformación profesional parecen dispuestos a creer.

O serán paranoias de los descontentos de siempre que ladramos nuestro rencor por las esquinas.

K.

"mientras que el trabajo y el matrimonio son escalas estables contra la pobreza, el sistema de bienestar es perversamente hostil a ambos. Los principales programas, como los bonos de comida, la vivienda pública y Medicaid (sanidad pública para los pobres), continúan remunerando la inactividad y penalizan el matrimonio. Si el Estado de Bienestar se dirigiera a favorecer el trabajo y el matrimonio, la permanencia en la pobreza caería rápidamente" (Robert E. Rector and Kirk A. Johnson, "Understanding Poverty in America")

Harritzu

¿Quién dijo aquello de...

...si no había una manera más sencilla de escribir lo mismo, refiriéndose a Bourdieu? porque esto tuyo tiene tela, kolokao.

He hecho acopio del, ya vago, recuerdo que me queda de aquella estadística y psicometría que me tragué hace la tira de años y he podido seguirte casi hasta el final. Y digo casi, porque cuando pensaba que lo había conseguido, de repente ¡zas! deduces que el mensaje de Bourdieu es bastante simple y que habla de "fallos metodológicos", de una suerte de "etnocentrismo", de algo "mal hecho".

Es posible que la sola lectura del artículo, lleve a subestimar el pensamiento de Bourdieu, pero a lo largo de sus obras muestra una extraordinaria lucidez al descifrar cómo funcionan las estructuras simbólicas de dominación. A través de conceptos centrales como "campo" y "habitus" nos dice cómo las diferencias económicas no son suficientes para explicar la dinámica social. Las clases no se diferencian solamente por el capital económico que poseen, el capital cultural juega un papel determinante en crear la ilusión de que los privilegios no son debidos a lo que se posee, sino a lo que se es. Y eso sigue siendo actual.

Aunque con una terminología ya pasada de moda (no hay que olvidar que el artículo es de 1978) Bourdieu explica perfectamente lo que comprobamos a diario con nuestra flamante Reforma.

Lo que hace pocas décadas se denominaba "Diagnóstico psicopedagógico" ahora se llama "Valoración de las necesidades educativas". Lo que antes se llamaba "hacer una reeducación" ahora se dice "dar una respuesta educativa al alumno", lo que antes denominaban "dificultades o déficits en el aprendizaje" ahora lo llaman "necesidades educativas especiales". Se ha querido borrar tanto la visión clínica de la educación que se ha terminado disfrazando de una terminología casi, casi asistencial.

Y justamente eso es lo que denuncia Bourdieu, la eufemización del discurso educativo. Tanto en décadas anteriores como actualmente en la educación predomina lo que se llama la psicologización de la educación. Y no hay cosa más manipulable y engañosa que la psicología del yo, que vale tanto para un roto, como para un descosido.

Aunque presentes la cara amable de la estadística, con campana de Gauss incluida, y nos hables de becas y subvenciones, el famoso informe PISA viene a corroborar lo que ya decía Bourdieu hace casi 30 años, que la institución escolar favorece a aquellos alumnos que ya poseen, desde su origen capital cultural.

Bona nit
H.

PD: Por cierto, como docente...no sé si te ganarías bien la vida ;)

kolokao

Es que mis escasos conocimientos sobre teoría del conocimiento no están reglados academicamente como los tuyos.

Mi recuerdo de la obra de Bardieu era más bien el de una crítica metodológica a aquellos intentos de los skinnerianos gringos de los setenta de estructurar el gasto social en atención pedagogica (y no sólo eso, también la asistencia sanitaria, la prestación laboral, etc) sobre parámetros supuestamente "objetivos" como el IQ para enmascarar su evidente sesgo privilegiador de cierto segmento social ( o incluso racial, como en "the bell curve", el libro de Murray y Herrstein)

Y a mi entender, la postura de aquellos skinnerianos que hoy de han convertido, darwinismo social mediante, en biblia pedagógica de los "neocons" se debía motivos económicos muy concretos, no a errores de planteamiento.

Ahora tú, que conoces mejor la obra de Bordieu que yo, me dices que me equivocaba, que en realidad Bordieu decía en su obra mucho más que lo que ýo recordaba y lo que leí en el artículo que pegaste y que era origen de esta discusión.

Y dices además que Bordieu señalaba expresamente el origen económico, de dominación, del modelo pedagógico y el caracter de "doblelenguaje" inductor de "doble pensar" en el sentido orwelliano de la "moderna" teoría pedagógica neodarwinista.

Pues entonces no cabe duda de que me había equivocado acerca de la profundidad de la crítica de Bordieu y sólo me queda alegar que no le acusaba de "simple" sino que decía que "simplemente", en términos simples, lo que quería decir era el rollo aquel que largaba yo de la "curva de campana"

No llamaba "simple" a Bordieu, sino que afirmaba que "simplemente" decía lo que yo había expuesto antes en el post.
Por que (ya puedes empezar a reirte) mi post pretendia ser una explicación simplificada de las tesis de Bordieu. Lo que pasa es que mi campo no es la didáctica ni la pedagogía, sino las ciencias exáctas. al fundamentar sobre una base matemática la crítica de Bordieu la estaba "simplificando" al menos para mí, la despojaba de su caracter pedagógico y la convertia en razonamiento cuantitativo más "simple" (para mí, ya veo que en general, con "simplificaciones" como las de mi post lo que hago es complicar más el tema.

En fin, esto nos servirá para abordar otro frente de discusión, la diferencia entre "humanidades", "letras" y "ciencias" a la vez que se insiste en eso tan raro de la "formación holística" que supongo que querra decir "integral"

Y aún se me ocurre otro tema: ¿no te parece que existe alguna relación entre todo eso del IQ como baremo de cálculo de lo que es razonable invertir en educar a un individuo con aquella campaña de reconocimiento psiquiatrico generalizado y obligatorio de la población con asignación de baremos a cada individuo?

Hay que ver lo que da de si la curva de campana, leñe.

Eso sí, como docente te contrataría a ti. Lo mío es patear paredes para que los niños se asusten y me dejen leer el periódico tranquilo.

Petons.

K.

 


Arnoldo
(Contestando a Harritzu en su respuesta)


Como muy bien nota Kolokao, su respuesta es personal y si usted analiza serenamente (y los que nos leen) el escrito mío que usted contesta, http://boards1.melodysoft.com/app?ID=filosofiaIRC&msg=38232 , podrá notar que en el mío no hay nada personal.

Usted dice nada más que empezar "No sé por qué será, pero siempre le presupongo a usted una mejor capacidad de análisis de la que realmente demuestra"; es decir, aparento tener una capacidad de análisis que en realidad no tengo.

Luego continúa analizando el tema principal, que no es, en modo alguno, mi crítica al artículo de Bourdieu, sino mi persona, diciendo "De ahí que siempre me decepciona porque inevitablemente recurre al reduccionismo maniqueo...".

Es decir, soy un reduccionista maniqueo.

Además por dar una definición propia de inteligencia...."Veo sin embargo, que usted se atreve a dar la suya. Haciéndose eco de su, digamos, 'cubanidad' pone el ejemplo de la habilidad de bailar que entiendo, bien podría sustituirse por otras habilidades"..., resulta que soy un atrevido y que me marca por así decirlo mi cubanidad, aunque una "cubanidad" precedida por un "digamos" y entre comillas, lo que le resta el carácter afirmativo rotundo que tendría sin esos agregados.

Bueno "Montag", usted conoce perfectamente el dicho de "Ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio".

Usted sabe, "Montag", que siempre le he criticado entretenerse en calificar al adversario de turno en vez de limitarse a analizar el texto.

También usted sabe que ya una vez tuvimos un encontronazo precisamente por su reacción emocional desmedida ante otro tema.

Le pido excusas por haberme referido no tan sólo a un hijo suyo, el "investigador científico" Bordieu, sino que para mayor embarazo mío resulta que es su hijo preferido.

Si en este punto en que me está leyendo yo le muestro una capa roja ¿usted embestiría la capa o a mí?

Tanto temo, que por las dudas no voy a sacar la capa.

Si en usted el corazón no primara desbocado sobre su intelecto, culto, refinado e inteligente, usted reconocería su error que no se refiere precisamente a Bordieu, que es un cadáver, sino al ser humano vivo que le presta atención a lo que usted escribe.

Por desgracia creo que en usted, como en la mayoría de los humanos, en la confrontación entre sentimiento y razonamiento, es siempre el intelecto el que pierde.

Los psicólogos Milton Lodge y Charles S. Taber concluyeron (1) después de realizar una serie de experimentos, no usando palabrería abstracta de "racismo de la inteligencia", "violencia simbólica", "campo, habitus o capital simbólico", que "Los individuos parecen incapaces de escapar de sus sentimientos cuando evalúan argumentos sobre temas políticos, incluso cuando son motivados para que sean imparciales. Ellos son capaces de ver los argumentos que concuerdan con su punto de vista original como intrínsecamente más fuertes, que los que se oponen; ellos emplean tiempo y recursos cognitivos contradiciendo los puntos que retan sus convicciones anteriores; ellos buscan aislarse ellos mismos de la información que los reta mediante la búsqueda de información amiga. Como consecuencia de su búsqueda y razonamiento motivados, sus actitudes tienden a polarizarse frente a un conjunto de pros y contras, y todos estos efectos son más intensos en los ciudadanos sofisticados con las actitudes políticas más definidas".

Arando en el mar, me despido, aunque usted no lo crea, con amor.

Arnoldo

(1) http://www.sunysb.edu/polsci/mlodge/hotcog.doc (o alternativamente www.sunysb.edu 24 de Abril del 2005 en www.archive.org)

Harritzu (Contestando a Arnoldo)

Es demasiado tarde para extenderme mucho, así que pasaré por alto muchas cosas.

Soy perfectamente consciente de que mi post va directamente hacia su persona y créame, no pensaba que tomaría tan en serio lo que le digo y ni mucho menos está en mi ánimo hacer que se sienta descalificado.

Por el contrario, como creo que usted tiene una visión mucho más amplia de lo que parece, me permito provocarle, aunque por lo visto de una manera no muy acertada. Aun así, le recuerdo que usted en sus mejores momentos tampoco se quedaba corto.

De cualquier forma, está visto que no voy a poder mantener con usted una cordial enemistad y tendré que moderarme en mis respuestas, aunque le confieso que me costará.

Curioso eso de referirse a Bourdieu como mi hijo y más concretamente como mi hijo preferido. La verdad, preferidos tengo muchos.

Una última cosa, puede que sea tan chula o más que Montag, pero de iluminada tengo poco. Además, tampoco tengo bigote.


Saludos y bona nit
H.

P.D.: Oiga, no se enfade pero...¿Podrá alguna vez acabar un post sin la lección moral del final?

 

helpidia

harritzu, me gustaría saber si hay algun test de inteligencia para personas que no saben leer y escribir, o para personas por ejemplo de culturas que no sean la occidental. Por ejemplo, ¿como se puede hacer un test de inteligencia a un jíbaro?
He conocido personas que no han ido nunca a la escuela o por poco tiempo, que han leido poco, y que sin embargo a mi modo de ver son bastante inteligentes porque resuelven los problemas que les plantea la vida cotidiana de una manera plenamente satisfactoria. Quizás a esas personas con escasa cultura, en el sentido que habitualmente se le da a esta palabra, si les hicieran un test de inteligencia de los que estan en uso, sacarían un baja puntuación.
Yo de estos temas como de casi ninguno, se mucho, o sea mis conocimientos sobre estos temas son mas bien escasos, pero lei una vez un libro que se llama La falsa medida del hombre, de Gould, creo que es el autor, que explica de una forma divulgativa eso que tu dices, que esos test aplicados a personas de baja cultura y poco entrenadas en ciertas cosas, pueden ser tomadas como border line, casi, cuando realmente son persona de inteligencia normal o más allá de lo normal.
De todas formas sigo pensando que aquella persona, que en su vida cotidiana resuelve con exito y hasta con creatividad los problemas que esta le presenta, aunque en los test de inteligencia de una puntuación baja, es una persona normalmente inteligente o mas inteligente de lo normal. :-)))))
Me gusta poner el punto de la cotidianeidad, en todos estos temas, darles como si dijeramos el punto practico en el día a día.
Para terminar decir que estoy de acuerdo contigo. Que escribes de maravilla, y que tu gran cultura y tu forma de decirla me encantan. Gracias por tus posts

Harritzu

Conozco pocos test de inteligencia no verbales. Los más conocidos en España son el Raven y el Dominó 48. Ambos consisten en completar series lógicas, el primero son formas gráficas cada vez más complejas y el segundo se trata de seguir series con dibujos que representan las fichas de dominó. Ambos miden el factor "g" de inteligencia general, esto es, el razonamiento abstracto, que de manera aislada tiene muy poca aplicación práctica si no se acompaña de otras pruebas.

No hace falta buscarse un jíbaro :)) para comprobar que los test están contaminados de aspectos culturales. Basta pasar una prueba a cualquier gitano que acompañe a sus padres a vender en la parada del mercadillo, para darnos cuenta de que son capaces de calcular en duros, todavía hoy, con una rapidez asombrosa y sin embargo, se sienten absolutamente perdidos con cualquier problema de matemáticas que se plantee en el aula.

Y no, mi cultura es bastante limitada. Con algunos de los post que se traen por aquí, me ocurre lo del gitano, no pillo ná.

Bona nit
H.

PD: Acabaré leyendo el libro sobre la Falsa medida del hombre. Es la segunda vez que lo veo comentado por aquí.

 

HerrK

Ustedes me perdonarán, pero por circunstancias personales ando escaso de tiempo estos días y no dispongo del tiempo que necesitaría para estructurar decentemente una teoría sobre estas cuestiones. Así que sólamente voy a dejar caer algunas ideas sueltas que espero que sirvan para aclarar un poco la discusión.

1.º Bourdieu usa en ese escrito la palabra racismo porque está hablando en el Coloquio del MRAP (Mouvement contre le Racisme et pour l’Amitié entre les Peuples). Se supone que allí sabían qué es y cómo funciona el racismo y Bourdieu señalaba un aspecto más, el de los estandares de inteligencia establecidos con criterios ideológicos (de la ideología dominante, es decir burgueses). Porque no olvidemos que en estos tiempos que corren el racismo se entremezcla indisolublemente con el clasismo.

Lo más que se puede reprchar a Bourdieu por el uso de la palabra racismo en este contexto es falta de explicación o quizá un cierto abuso del concepto sin explicar pero lleno de fuerza para despertar las emociones de su auditorio.

2.º La <<inteligentzia>> en castellano es la <<intelectualidad>>, no veo la necesidad de usar un extranjerismo que tiene traducción exacta y, además, crea malentendidos. Lo único que cabe preguntarse es por qué el extranjerismo ha llegado a cuajar en determinados ambientes.

3.º Arnoldo hace una simplificación excesiva del marxismo cuando dice <<...todo en la sociedad está organizado en función de la clase dominante. Y como todo está en función de la clase dominante no son válidas las ciencias, que están al servicio directo de la misma.>> Es obvio que en toda sociedad hay un equilibrio de diferentes clases, que permite por ejemplo que Galileo no sufra la suerte de Giordano Bruno. Es igualmente evidente que en una sociedad aceptablemente libre, como la sociedad occidental, nadie impide a un científico o grupo de ellos desarrollar cualquier teoría, sólo tendrán problemas si necesitan financiación o reconocimiento social. por último no existe una relación "directa" entre las ciencias y las clases, en las numerosas intermediaciones puede haber muchas posibilidades.
Justamente, en ese artículo, Bourdieu, muestra el uso ideológico de una presunta ciencia, la psicología, para hacer pasar por una superioridad "natural" de algunos individuos lo que en realidad es una pertenencia de clase, utilizando como criterios naturales para medir la "inteligencia" valores relacionados con determinados antecedentes ideológicos y sociales. Harritzu lo explicaba claramente con el ejemplo del niño gitano, habría que ver que CI sacaban los niños payos en un test concebido por gitanos. Contra este análisis concreto de Bourdieu no se puede oponer la descalificación general y además poco afinada de Arnoldo.

4.º Por último de momento, no quiero dejar pasar la oportunidad sin mencionar mi concepto de inteligencia. Para mí la inteligencia es un sanbenito que les cuelgan a algunos niños. Como el entorno familiar sentencie <<qué inteligente es este niño>>, la pobre criatura queda condenada a ser un monstruito que tendrá muchas dificultades para solucionar dignamente los problemas reales que todos tropezamos en la vida. Algunos en vez de inteligentes son listos y lo consiguen, son los menos.