En el 50 aniversario de la muerte de Ortega y Gasset

 

Autor: kolokao

 

 

 

Cuentan que cuando murió Ortega la lectura y tenencia pública de "la rebelión de las masas" estaba prohibida, tal como la "Historia de Roma" de Kovaliov, el mítico manual timoshenko y otras.

Los estudiantes que acudieron a sus exequias en el cementerio de San Isidro, llevaban libros cualesquiera, que forraron en blanco y entitularon "la rebelión de las masas" como forma de solidaridad postuma con el genial madrileño.

¿Quien era exactamente aquel pensador que, partiendo de su academicamente mediocre licenciatura en filosofía, pasando por sus colabolaciones en "El imparcial", su estancia en Alemania y sus publicaciones periódicas en "El Sol" y "La revista de Occidente" llegó a marcar tan profundamente nuestra vida intelectual?

A fin de no caer en acusaciones (seguramente motivadas) de parcialidad pro o contra orteguianas, me limitaré a copiar como homenaje (y a ver si Lemuel se anima a discutir sobre raciovitalismo) su biografía "oficial" publicada a raiz de su muerte, tal como la leo en "La gaceta del Norte" de aquella fecha.

Recordad que se trata de elogio de enemigo.

Nació en Madrid el 9 de mayo de 1893, en un piso alto de la casa número cuatro de la calle Alfonso XII. Fue bautizado en la real basílica de Atocha y su infancia transcurrió en Madrid.

Como estudiante de bachillerato fue un alumno distinguido. A los ocho años ingresó en el colegio de S. Estanislao, de Miraflores de Palo, en Málaga. Allí obtuvo casi todos los sobresalientes de su vida estudiantil; incluso llegó a ser "emperador" en este internado de Málaga.

Después de una estancia en Deusto, pasó a la Universidad de Madrid para cursar Filosofía y Letras. En su carrera no demasiado brillante hubo no pocos aprobados y hasta algún suspenso.

En 1902, a los 19 años, termina sus estudios y empieza a escribir artículos en "El Imparcial". En 1904 leyó su tesis para el doctorado sobre "Los terrores del año 1000" y en 1906, el rey firmó una real orden para que Ortega continuase sus estudios de filosofía, que había de culminar con la obtención de la cátedra de Metafísica de la Universidad de Madrid, cuando tenía 27 años. En Alemania es alumno del filósofo Herman Cohen, uno de los más caracterizados representantes del neokantismo.

El paso de Ortega por las universidades alemanas dejó en él huella profunda. El propio Ortega dirá un día que "debe mucho a la filosofía alemana". Quien esto afirma confiesa también que "debe a Alemania las cuatro quintas partes de su haber intelectual" y que siente con más conciencia que nunca la indiscutible y gigantesca superioridad de la ciencia alemana sobre todas las otras".

A partir de entonces comienza para Ortega un segundo periodo que va a caracterizarse por la frecuente aparición de sus libros y escritos. De su intensa actividad periodística dice un día el propio Ortega: "es posible que yo no sea otra cosa que un periodista". Y colabora en diversos periódicos al mismo tiempo que se consagra a la actividad del ensayismo.

En 1917 es uno de los fundadores de "El Sol", de Madrid, donde aparecen nuevos artículos suyos. Aquí aparecen los primeros artículos de la "España invertebrada". Seis años después, en 1923, funda la "Revista de Occidente", llamada a ejercer una gran influencia en los medios intelectuales.

Acomete la realización de obras de tesis al mismo tiempo que emprende una actividad política. Pero su actividad de filósofo no le impide dedicarse a la tarea política y en 1930 publica "El Sol" un articulo titulado: "El error Berenguer", que termina diciendo, "Españoles nuestro Estado no existe. !Reconstruido! Dependa est Monarca". Este artículo había de representar un duro golpe para el régimen español.

Tres meses después surgía la "Agrupación al servicio de la República", fundada por el doctor Marañón, Ramón Pérez de Ayala y el propio Ortega, cuyo manifiesto fue publicado en El Sol.

Tras la instalación de la República en 1931, para las Cortes Constituyentes, Ortega y Gasset es elegido diputado por León. Su voz se hará oír en favor de una política reconstructiva, cuyas bases están en numerosos artículos y discursos. Pero pocos meses después, Ortega y Gasset vuelve a pronunciar otro importante discurso en el que manifiesta su disconformidad con la orientación de la República Española, y en el que habla del "perfil agrio y triste de la República". El desacuerdo es tal que Ortega rehusó la banda de la república que le ofreció el gobierno.

Lo demás es historia muy reciente. En los últimos tiempos Ortega abandona la política para consagrarse a la filosofía. Tras nuestra cruzada de liberación marcha al extranjero. Vuelve después a España, y en 1946 pronuncia una conferencia en el Ateneo de Madrid en la cual, al dirigirse a la juventud española, dijo: "Hay que inventar nuevas formas de vida en que el pasado desemboque en el futuro, con originalidad, con gracia, con esa cosa sin la cual no se puede torear ni hacer historia con garbo".

En 1949 es invitado para pronunciar el discurso inaugural de las fiestas del segundo centenario de Goethe, en Hamburgo, y pronuncio conferencias en Berlín y posteriores en los Estados Unidos, también sobre Goethe. Ortega y Gasset deja escritos numerosos libros, entre ellos "El Espectador" (ocho tomos), "España invertebrada", "El tema de nuestro tiempo", "Las atlántidas y otros ensayos", "La deshumanización del arte", "Idea sobre la novela", "La rebelión de las masas", "Meditación de la técnica", "Ideas y creencias", "Teoría de Andalucía", "Esquema de las crisis" y el prólogo de una obra de caza del conde de Yebes titulada "De la aventura y de la caza".

K.

"El hombre no tiene naturaleza, tiene historia" (José Ortega y Gasset)