Dos lecturas en diagonal

 

Autor: Lemuel

 

 Transición al Biborbonato.

He de reconocer que yo siempre he albergado ciertos pertinaces recelos con respecto a la autenticidad del pedigrí democrático de esta nuestra mundialmente aclamada Transición Sin Rupturas hacia el gozoso Régimen del Biborbonato Católico.

En las francachelas semanales en Ca Míguel, empinando el codo, los amigotes no han dejado nunca de reprochármelo con cruel acrimonia: tú lo que eres es un puto extremista, tío, un maldito radical, a ti nada te parece bien, tú siempre estás poniéndole peros a todo, ni el aroma de las rosas te embriaga. (Esto último, tan bonito, me lo llegó a reprochar cariñosamente el propio Míguel, mientras nos escanciaba unos generosos lingotazos de whisky y ginebra. Porque su vocación secreta –nos lo ha confesado-- no es propiamente la barra, sino la poesía lírica, concretamente el garcilasismo.)

Pero a mí, que por parte de madre soy un poco tozudillo, ni se me oculta por completo lo que pasa cada día, ni acaba de apagárseme del todo la llamada memoria histórica.

Por ejemplo, no consigo que se me borre la siguiente lectura en diagonal.

El 18 de Julio de 1978, casi tres años después de que el sapo iscariote y ladrón --o sea, el Caudillo de España por la g. de Dios— estirase de una repajolera vez su agusanada anca, nuestro Jefe de Estado, Su Majestad don Juan Carlos de Borbón y Borbón, por medio de su Casa Real, emitió el siguiente comunicado:

Hoy se conmemora el aniversario del Alzamiento Nacional, que dio a España la victoria contra el odio y la miseria, la victoria contra la anarquía, la victoria por llevar la paz y el bienestar a todos los españoles. Surgió el Ejército, escuela de virtudes nacionales, y a su cabeza el Generalísimo Franco, forjador de la gran obra de regeneración.

Ayer le pedí al Míguel un segundo lingotazo, para olvidar.


Ayuda al Desarrollo

Siempre hay gentes disconformes por ahí piándolas y lloriqueando con esto de la lucha contra la pobreza, de la ayuda al desarrollo de los países y pueblos del llamado Tercer Mundo, etc. Pero la realidad es que esos protestones no se enteran, y no se enteran porque no consultan como es debido el Boletín Oficial del Estado.

Hace poco, por ejemplo, venía bien clarito y negro sobre blanco en el BOE que los sindicatos CC. OO. y UGT reciben todos los años 30.000 millones (o, dicho de otro modo: treinta mil millones) de pesetas procedentes de las arcas del Estado español.

Si los pobres sindicatos amarillos (o “de clase”, como he oído que se titulan a veces), las CC. OO. y la UGT que tanto luchan y tan bien defienden nuestros intereses, no salen de la pobreza ni se desarrollan con un tratamiento así, no sé yo que otras inyecciones adicionales necesitan. ¿De vergüenza torera, acaso?

Ayer, en Ca Míguel, se lo oí decir de nuevo al Aspirini, que estaba mirando una cosa muy apasionante sobre el Ronaldo: “¡Cómo está todo, macho!... ¡Está to podrío, macho!”