S í n t e s i s
Para
Hegel, por su propia concepción de la filosofía como "el
conocimiento efectivo de lo que es en verdad", la teoría acerca
de la realidad requiere indagar lo que es el conocimiento, el saber, el pensar
(recuérdese que la relación ser-pensar ha sido una cuestión
fundamental a lo largo de la historia de la filosofía.
Para Hegel el conocimiento tiene una estructura dialéctica. Y tiene esa
estructura, en definitiva, porque la realidad es dialéctica y, por tanto,
el conocimiento también es dialéctico, en cuanto que es una dimensión
de lo real y en cuanto que se configura dialécticamente al manifestar
adecuadamente la naturaleza dialéctica de la realidad. Pero, en verdad,
las distinciones entre conocimiento y realidad, pensar y ser, etc., son, según
Hegel, inadecuadas, justamente en razón del carácter dialéctico
de la realidad en general y del principio hegeliano de que "lo verdadero
es el todo". Lo que hay, en cualquier caso, es la relación interna
y estructural entre el ser y el pensar, o, lo que es lo mismo, entre el objeto
y el sujeto. Veamos ahora tres puntos fundamentales de la estructura dialéctica
del conocimiento:
*El conocimiento, estructuralmente, consiste en la relación sujeto-objeto,
de modo que cada uno de los momentos de esta relación sólo lo
es por beneficio o consideración del otro. Pero con la peculiaridad de
que cada uno de ellos niega y contradice al otro, dándose entre ellos
una desigualdad y desajuste (que de ser definitivos e insuperables harían
imposible una plena verdad), desigualdad que impone un proceso de transformación
en el que se tienda a la igualdad o identidad.
*El proceso encaminado a superar la diferencia entre objeto y sujeto tiende
a la identidad de ambos. Es decir, se tiende a la reducción de uno al
otro. Sólo en la identidad total que se alcanza en la total reducción
es posible alcanzar uno conocimiento total y absoluto, es decir, un conocimiento
que sabe la totalidad de lo real. Hegel, pretende hacer de la filosofía
un sistema para llegar a un conocimiento absoluto. Sólo un conocimiento
total y que sepa la totalidad de un modo absoluto merece, según Hegel,
el nombre de verdadero conocimiento (él lo llama ciencia). El conocimiento
dialéctico es un conocimiento absoluto; y no sólo porque llega
a saber la totalidad de lo real, sino porque además sabe cada realidad
particular "en relación al todo y como formando un momento del todo".
Así sólo gracias al conocimiento o saber absoluto adquiere validez
y sentido cada conocimiento provisional, relativo y parcial. El conocimiento
dialéctico es, pues, un conocimiento absoluto. Esta tesis epistemológica
está conectada estrechamente con la tesis ontológica de que lo
verdadero es el todo.
En la reducción a la identidad absoluta en que se alcanza el verdadero
y pleno conocimiento dialéctico tiene lugar la disolución de uno
de los momentos estructurales del conocimiento en el otro. Hegel interpretará
está disolución y reducción como la reconversión
del objeto en el sujeto: será, pues, en el sujeto y como sujeto como
se alcance la identidad absoluta. La identidad será una identidad en
y del sujeto. Pero con esa reducción no sólo se cumple una reducción
epistemológica (del objeto de conocimiento al sujeto de conocimiento),
sino también una reducción ontológica (del ser en el pensar).
Y siendo el Sujeto del saber, en último término, pensamiento,
razón o idea, la reducción al sujeto, la reducción del
ser al pensar, convierte la filosofía hegeliana en un idealismo absoluto.
No se trata tanto de la reducción del ser al pensar, cuanto de la interpretación
de lo real, del ser, como Idea o Razón: "Todo lo real es racional";
"el que lo verdadero sólo es real como sistema o el que la sustancia
es esencialmente sujeto, se expresa en la representación que enuncia
lo absoluto como espíritu, el concepto más elevado de todos y
que pertenece a la época moderna... Sólo lo espiritual es lo real".