B i o g r a f í a
H e g e l, G e o r g W. F. (S t u t g a r t 2 7 - 8 - 1 7 7 0 - B e r l í n 1 8 3 1)
Animado
por su padre, un funcionario de hacienda, se matricula en la Universidad de
Tubinga, donde estudia para convertirse en pastor protestante. Allí entra
en contacto con Hölderlin, el poeta, y el filósofo Friedrich Wilhelm
Joseph von Schelling. Ante su escasa vocación religiosa decide que no
ejercerá como clérigo. Tras la muerte de su padre recibe una sustanciosa
herencia que le permite abandonar su trabajo como profesor. Estando en la Universidad
de Jena escribe "La fenomenología de espíritu". En octubre
de 1806 los franceses invaden esta cuidad, por lo que el filósofo se
ve obligado a huir. A lo largo de estos años fija su residencia en Baviera,
donde publica artículos en el diario Bamberger Zeitung. Años después
se establece en Nuremberg. Allí dirigió una escuela de enseñanza
secundaria y contrajo matrimonio con Marie von Tucher. En 1812 la primera parte
de su ensayo "Ciencia de la Lógica" sale a la luz y cuatro
años después consigue entrar en la cátedra de Filosofía
de la Universidad de Heidelberg. En 1818 se traslada definitivamente a Berlín.
Dos años después presenta "La filosofía del Derecho",
la última obra que escribe antes de su muerte. También es autor
de otros trabajos genéricos como: "Lecciones de filosofía
de la religión", "Lecciones sobre la filosofía de la
historia" y "Lecciones de la historia de la filosofía".
Impresionado por muchos de sus antecesores, siempre se declaró seguidor
de Schelling, Spinoza, Rousseau y Kant, entre otros autores. Su pensamiento
filosófico recluta las teorías de éstos, aunque goza de
verdadera independencia. Para unificar todas las nociones en que se apoya parte
de una noción única que representa lo Absoluto: la Idea. Este
concepto está unido a la realidad. El propio autor escribió "Todo
lo racional es real y todo lo real es racional". La Idea, por otra parte,
atraviesa tres estados que resumen su método dialéctico. El primero,
tesis, que se refiere a toda afirmación. De esta fase se deriva el segundo
estado, Antítesis -negación de la afirmación anterior-;
hasta llegar al tercer estado, síntesis, que se traduce en la conciliación
de los supuestos contrarios.